Del formato videoclip nos da apuro hablar. Porque de expertos musicales y videomusicales los hay a patadas y aquí una simplemente es espectadora intermitente y agradecida de estas cápsulas audiovisuales que tanto han alimentado el imaginario personal. Ahora bien, dicho esto, estoy convencida de que lo que el pasado 3 de noviembre hizo Spike Jonze en la primera edición de losYouTube Music Awards es una vuelta de tuerca total en la historia de este formato. Y no solo porque (cuidao que vamos a spoilear) empiezas viéndolo creyendo que es la banda sonora de una película protagonizada por Greta Gerwig, y luego pasas a interesarte por los espasmos coreográficos de esta chica tan mastodónticamente bella y al rato te sorprendes a ti misma dándote cuenta de que en realidad estás viendo una actuación en directo de Arcade Fire grabada en una sola toma. No solo por eso, sino sobre todo, sobre todo, sobre todo, porque al verlo te entran unas ganas locas de bailar. Y de bailar loco.

 

 

O sea, Afterlife = cine, teatro, danza, música, concierto, terapia = postvideoclip.