El primer anuncio de televisión de la historia se emitió en Estados Unidos el 1 de julio de 1941 a las 14.29 h y costó 9 dólares.

 

 

La cadena de televisión WNBT emitió el anuncio momentos antes del comienzo del partido de baseball entre los Brooklyn Dodgers y los Philadelphia Phillies. El anunciante era la empresa fabricante de relojes Bulova. El spot dura diez segundos y ya viene acompañado de slogan: “Estados Unidos corre en el tiempo de Bulova”. El anuncio televisivo es el formato publicitario por antonomasia.